REGLAS DE LIMPIEZA RÁPIDA

Regla #1: Una sola vuelta

¡Cada movimiento cuenta! Trabaja dando una sola vuelta por la habitación sin dar marcha atrás. Para lograr esto, debes llevar tu equipo y materiales contigo (eso evitará hacer viajes constantes de un lado a otro). Solo asegúrate de limpiar bien por cada parte que pasas y ya está. Cuando hayas terminado, podrás dedicarte a los pisos.

Regla #2: Herramientas adecuadas

Este es probablemente el mayor ahorro de tiempo de todos. ¡Deshecha esos artefactos inútiles! Necesitarás herramientas de verdad que sí ahorren tiempo. Sobre todo, necesitarás un delantal con compartimientos para colgar tus herramientas y el material de limpieza mientras te mueves por la habitación. Nuestro método depende de esta regla, y pronto te sentirás perdida sin tu delantal.

Regla #3: De arriba a abajo

Limpia en dirección de arriba hacia abajo. La suciedad sigue las leyes de la gravedad, y comenzar por lo más bajo solo te causará más trabajo. Cuando empieces por lo más alto, harás el mejor uso de tu tiempo, evitando volver a pasar por las áreas que ya limpiaste.

Regla #4: ¿No está sucio?

Si algo no está para nada sucio, no lo limpies. Por ejemplo, las superficies verticales casi nunca están tan sucias como las horizontales. Los estantes y molduras superiores tienen menos polvo que las inferiores. A menudo, lo único sucio en algunas superficies son un par de huellas dactilares. Así que si una superficie está casi totalmente limpia, no desperdicies tiempo limpiándola profundamente.

Regla #5: No chequees antes de tiempo

No enjuagues ni seques una superficie antes de que esté totalmente limpia. Esto solo causará que tengas que volver a empezar en caso de que no lo esté. Cuando limpies una superficie, no la enjuagues ni pases el trapo solo para ver si has terminado. Con el tiempo, aprenderás a “ver a través” de la mugre para saber cuándo esta ya está suave y lista para ser removida, o si aún le hace falta más trabajo.

Regla #6: Sigue adelante

No sigas limpiando después de haber completado el último paso del trabajo. Una vez que hayas llegado a la zona cero, ¡detente! Estás reduciendo tu valioso tiempo libre.

Regla #7: Un producto más potente

Si lo que estás usando no funciona, cambia a un limpiador o herramienta más potente. Con el tiempo, aprenderás a saber qué herramienta o producto utilizar sin tener que recurrir a todos los materiales que tengas disponibles. También aprenderás a anticipar qué necesitas exactamente antes de empezar una tarea para no tener que interrumpir el trabajo más tarde.

Regla #8: En buen estado

Mantén tus herramientas en perfecto estado. Las rasuradoras desafiladas rayan, así como los sprays obstruidos hacen ruidos raros y no rocían bien.

Regla #9: Repetición = Perfección

La repetición facilita los movimientos. Ubica tus herramientas en el mismo lugar del delantal siempre. Esto evitará que pierdas tiempo buscándolas en un lugar distinto cada vez, ¡o que se las lleve el perro! Dentro de poco te acostumbrarás tanto a la ubicación de tus herramientas que te enfadarás si alguna no está en el lugar correcto cuando la necesitas. Progreso, de eso se trata.

Regla #10: Atención

Todo saldrá bien si prestas atención. Mientras hagas tu trabajo, evita pensar en la revisión de tus taxes, o en las noticias del día. En latín: Age quod agis significa “Haz lo que estás haciendo”.

Regla #11: Controla tu tiempo

Con la experiencia, te será más fácil controlar el tiempo que te toma cada trabajo. Puedes proponerte ir un poco más rápido cada vez sin tener que descuidar los detalles.

Regla #12: Utiliza ambas manos

La fuerza que utilizas para trabajar no estaría pareja si haces todo con una sola mano. En lugar de eso, haz un paso con una mano y comienza el siguiente con la otra, o limpia con una mano mientras la otra sostiene el objeto firmemente.

Regla #13: Trabaja en equipo

Si cuentas con una compañera, trabaja en equipo. Juntas, son lo que los biólogos llaman un “superorganismo”. Si tu compañera termina diez minutos antes, ambas terminan diez minutos antes, y eso es algo maravilloso. No descuides las cosas que acelerarán o ralentizarán el progreso de tu compañera, ¡es el tiempo de ambas!